Carta abierta de Rosa Pavanelli al movimiento sindical internacional sobre los recientes acontecimientos en los que participa el Consejo de Administración de la OIT

27 Marzo, 2018
Fuente: 
ISP
"El método y el contenido de las medidas tomadas por la dirección del Grupo de Trabajadores constituyen el último episodio que evidencia una falta estructural de cooperación, solidaridad y democracia entre los sindicatos mundiales. Lamentamos afirmar que con esta acción la ISP ha perdido confianza en la dirección del Grupo de Trabajadores," dijo la Secretaria general de la ISP.

 

27 de marzo de 2018

LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA Y EL DIÁLOGO SOCIAL SOCAVADOS POR EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN DE LA OIT

 

El 22 de marzo de 2018 fue un día muy decepcionante para el movimiento sindical internacional.

Ese día, el Consejo de Administración de la OIT aprobó un recorte salarial para el personal profesional de la OIT, conforme a la decisión tomada por la Comisión de Administración Pública Internacional (CAPI), en un movimiento que socava la confianza y la credibilidad de la OIT como autoridad laboral internacional.

Lo que resulta aún más problemático e inaceptable es que la portavoz del Grupo de Trabajadores respaldó esta decisión, cuando existe un reconocimiento generalizado de que:

  • la metodología llevada a cabo por la CAPI para recomendar el recorte salarial era fundamentalmente deficiente,
  • la decisión de la CAPI se tomó sin la participación o la consulta del personal de la ONU o de los sindicatos que los representan,
  • la CAPI se negó a cumplir su propio compromiso de abordar de forma participativa el análisis de sus propios métodos, y
  • la decisión de la CAPI y su aplicación priva a los trabajadores del derecho al diálogo social y a la negociación colectiva, que constituyen pilares fundamentales de los principios sindicales.

Tras la sesión del Consejo de Administración notamos con consternación e incredulidad que la CSI había declarado lo siguiente:

"El Consejo de Administración no pudo evitar que se aplicara el recorte de la CAPI, pero solicitó que se reformara la metodología, se contara con la plena participación de los sindicatos que representan al personal laboral de las Naciones Unidas, y se respetaran los principios básicos del diálogo social"

Para las personas que participaron en el Consejo de Administración estaba claro que era posible evitar o aplazar la aplicación del recorte salarial. Se debatió un texto alternativo, que tomaba en consideración las preocupaciones y las exigencias del personal de la OIT. Esta alternativa más favorable fue respaldada por el Grupo de Empleadores, lo cual se transformó en una gran oportunidad de relaciones públicas para los mismos y, al mismo tiempo, minimizó el papel del Grupo de Trabajadores como la voz de los trabajadores dentro de la OIT.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La portavoz del Grupo de Trabajadores justificó esta medida alegando que la decisión tomada por el Grupo de Trabajadores de respaldar la aplicación de estos recortes unilaterales y no negociados se debió a una “responsabilidad institucional”. No podemos creer que cuando el Grupo de Trabajadores debe elegir entre una “responsabilidad institucional” y proteger a los trabajadores, defendiendo los valores del movimiento obrero (la negociación colectiva, el diálogo social, la libertad de asociación), elija lo primero, ofreciendo al Grupo de Empleadores la oportunidad de aparecer como los defensores de los derechos laborales.

Todos sabemos que el Sindicato del Personal de la OIT es un afiliado activo de la ISP. No obstante, el presidente del Grupo de Trabajadores no consultó con la ISP esta decisión, que afecta directamente a uno de nuestros afiliados, vulnerando de esta manera los principios fundamentales sindicales de democracia y consulta sobre los que se basa nuestro movimiento.

Además, resulta lamentable la manera en que se tramitó esta cuestión en el Consejo de Administración, apresurando las cosas para tomar una decisión rápida, sin contar con una mayoría clara.

Como resultado, los trabajadores de la OIT se declararon en huelga los días 22 y 23 de marzo; la ISP y otros miembros del movimiento sindical los respaldaron. Resultó lamentable constatar que la dirección del Grupo de Trabajadores no asistió a la reunión extraordinaria del Sindicato del Personal de la OIT en la que se votó la huelga ni tampoco acompañaron a los trabajadores en huelga durante esos días.

El movimiento sindical mundial sigue siendo objeto de una serie de ataques bien coordinados en todo el mundo y dentro de la propia OIT. Nuestra capacidad para defender los derechos fundamentales de los trabajadores exige inclusión, unidad y, ante todo, democracia.

El método y el contenido de las medidas tomadas por la dirección del Grupo de Trabajadores constituyen el último episodio que evidencia una falta estructural de cooperación, solidaridad y democracia entre los sindicatos mundiales. Lamentamos afirmar que con esta acción la ISP ha perdido confianza en la dirección del Grupo de Trabajadores.

Es preciso evitar nuevos accidentes que tengan posibles consecuencias dramáticas; por lo tanto, creemos que debemos entablar ahora un debate urgente para abordar estas cuestiones mucho antes de la CIT 2018 y del próximo Consejo de Administración de la OIT.

 

Solidariamente,

 

 

Rosa Pavanelli
Secretaria general
Internacional de los Servicios Públicos (ISP)

 

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