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7 de abril - Es la hora de un sistema de salud pública universal

5 Abril, 2019
La salud es un derecho humano. El Día Mundial de la Salud de 2019 nos brinda la oportunidad de reivindicar el acceso a una sanidad pública de calidad de cada mujer, hombre, niño o niña.

Con el lema de este año, "Cobertura sanitaria universal ", la Organización Mundial de la Salud tiene como objetivo ayudar a las personas a comprender mejor qué significa la cobertura sanitaria universal. La Internacional de Servicios Públicos aprovecha este momento para hacer un llamado a la inversión en los sistemas de salud pública.

La Secretaria General de la ISP, Rosa Pavanelli, afirma:

Los Gobiernos tienen la responsabilidad exclusiva de garantizar la salud porque es un derecho humano fundamental. La situación es muy preocupante en todo el mundo, en particular en los países de ingresos bajos y medios. Es indefendible que 100 millones de personas tengan que enfrentarse a gastos sanitarios catastróficos cada año, en pleno siglo XXI. Aunque la mortalidad infantil está disminuyendo, no hay razón justa por la que casi seis millones de niños y niñas sigan muriendo anualmente a causa de enfermedades prevenibles.

La mercantilización de la atención sanitaria constituye un obstáculo importante para lograr la atención sanitaria universal. Las corporaciones multinacionales de la salud, las compañías internacionales de seguros y las grandes farmacéuticas tienen un peso cada vez mayor en el sector sanitario. Se guían por el ánimo de lucro y consideran los servicios sociales y de salud como un sector meramente económico, y de los que más rápido están creciendo, cuyo valor alcanza los 5,6 billones de dólares anuales.

La desigualdad en salud y la desigualdad social se refuerzan mutuamente. Una minoría de personas ricas y poderosas tienen acceso a los mejores servicios sanitarios, mientras la gran mayoría de la población sólo puede acceder, en el mejor de los casos, a unos servicios médicos básicos o esenciales en el marco de los sistemas de cobertura sanitaria universal.

La privatización (incluso cuando adopta la forma de asociaciones público-privadas) y la consolidación fiscal por parte de los Gobiernos han hecho retroceder los avances logrados durante décadas en la construcción de sistemas sólidos de salud pública. Además, en los países de ingresos bajos y medios, las condiciones vinculadas a los créditos, impuestas por las instituciones financieras internacionales, han debilitado aún más los frágiles sistemas de salud pública, socavando la preparación frente a las crisis. Sus consecuencias podrían resultar muy graves y de gran alcance, como nos demostró el brote del Ébola en 2014.

La Internacional de Servicios Públicos hace campaña a favor de la sanidad pública universal como base para un futuro mejor para todos y para todas. Unos sistemas de salud pública y de asistencia social adecuadamente dotados de recursos, que pongan servicios de calidad a disposición de toda la población en el punto de prestación son un mínimo irreductible, si se quiere hacer realidad hoy que la mitad de la población mundial "disfrute del más alto nivel posible de salud".

Más de 8 billones de dólares están escondidos en paraísos fiscales. Si las corporaciones multinacionales y las personas inmensamente ricas que son dueñas de tales empresas estuvieran obligadas a pagar los impuestos que legítimamente les corresponden, los Estados dispondrían de considerables sumas para dedicarlas a la atención sanitaria pública. Los Gobiernos también tienen que priorizar en sus presupuestos la financiación de la sanidad pública.

LLegó la hora de la cobertura sanitaria pública universal. Llegó la hora de poner la salud por encima del lucro, para cada persona, en cada país. Debemos aprender del espíritu de la conferencia Alma Ata de 1978, que colocó la Atención Primaria Integral de la Salud como piedra angular de la Atención Médica Universal.

El sector sanitario y social es representativo de nuestra humanidad, de lo humanos que somos los hombres y las mujeres. Nadie debería ser discriminado, por ningún motivo, a la hora de acceder a una atención sanitaria de calidad. Todos los obstáculos para que los migrantes y refugiados se beneficien plenamente del sistema de salud pública deben ser eliminados.

De este modo, la ISP se une a la OMS para poner el foco en la "equidad y la solidaridad" en la conmemoración del Día Mundial de la Salud de 2019. La atención sanitaria pública universal, basada en los principios de solidaridad, justicia social y equidad, es el camino para lograr una salud de calidad para todos y para todas.

 

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