Una victoria de los pueblos: termina sin acuerdos la 11ª Conferencia Ministerial de la OMC

13 Diciembre 2017
Con papel decisivo de los movimientos sociales de todo el mundo, reunión en Buenos Aires no logró llegar a consensos que beneficiarían a las transnacionales y perjudicarían a la población mundial, especialmente a los más pobres.

Una victoria de los pueblos: terminó sin acuerdos la 11ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio que se realizó en Buenos Aires, Argentina, del 10 al 13 de diciembre. Los gobiernos no llegaron a consensos sobre temas como comercio electrónico, pesca y agricultura, entre otros. Según organizaciones sociales contrarias a la OMC, la agenda de este organismo, si aprobada, solamente beneficiaría a las empresas transnacionales y significarían graves consecuencias para la población “común”.

“Los movimientos sociales que luchan contra la agenda neoliberal de la OMC tiene un eslogan que dice: ‘ningún acuerdo es mejor que un malo acuerdo’. Por ello que celebramos que no hubo acuerdo. Nosotros defendemos el multilateralismo, pero no podemos permitir que avancen los intereses representados por la OMC a lo largo de estos años”, señala Jocelio Drummond, secretario regional para Interaméricas de la Internacional de Servicios Públicos (ISP).

La ISP e sus filiadas participaron tanto dentro de la conferencia oficial, haciendo lobby para que los gobiernos no aceptaran las propuestas que son nocivas a la ciudadanía, como fuera, en los encuentros paralelos y marchas de protesta.

Temas en discusión

Este miércoles, 13 de diciembre, la red Our World Is Not For Sale (OWINFS), que reúne a 250 organizaciones de 50 países, emitió un comunicado con recomendaciones urgentes a los delegados y delegadas participantes de la Conferencia Ministerial de la OMC. El documento convoca a los gobiernos a cambiar las reglas actuales del organismo que “están limitando el espacio de la adopción de políticas para la creación de empleos y para el desarrollo”, y a “rechazar una agenda equivocada de expansión del modelo fallido de la OMC a nuevas cuestiones”. 

El comunicado de la OWINFS está disponible en inglés en: http://ourworldisnotforsale.net/2017/R_recommend.pdf

Abajo, un resumen de los principales puntos:

  • Comercio electrónico: “Los miembros de la OMC no tienen un mandato para negociar nuevas reglas globales sobre el comercio electrónico. Muchos de los temas propuestos para el programa de comercio electrónico ya se han debatido y resuelto en otros foros, la mayoría de los cuales responden mejor a intereses de interés público que la OMC. Ninguna nueva expansión del programa de trabajo de comercio electrónico existente es un resultado positivo de la 11ª Conferencia Ministerial. Expresamos una fuerte oposición a la decisión de algunos países de iniciar un trabajo exploratorio hacia negociaciones futuras sobre estos temas en la OMC.”
  • Propiedad intelectual: “Si se renueva la moratoria sobre las transmisiones electrónicas, debería limitarse a dos años, y solo a cambio de una moratoria permanente de las reclamaciones sin infracción del TRIPS, que es esencial para garantizar medicamentos que salven vidas para millones de personas y debe acordarse en la 11ª Conferencia Ministerial.”
  • Facilitación de la inversión: “Incluso si las propuestas se centran en la facilitación de la inversión, no se trata de un problema comercial per se, y la UNCTAD ya es la principal agencia multilateral que trabaja en la inversión. Ningún nuevo programa de trabajo sobre facilitación de inversiones es un resultado positivo de la 11ª Conferencia Ministerial.”
  • Pesca: “Debe mantenerse el espacio de desarrollo y política económica de los países en desarrollo mientras que las naciones que más han contribuido al problema de la sobrepesca ilegal, no declarada y no reglamentada deben acordar eliminar los subsidios perjudiciales. Como el espacio de políticas para el desarrollo no estaba protegido, es mejor que los miembros acordaran continuar las negociaciones sobre este tema.”
  • Agricultura/ Seguridad y Soberanía Alimentarias: “La máxima prioridad para una verdadera agenda de desarrollo sería cambiar las reglas actuales de la agricultura. Estamos profundamente desilusionados de que en la 11ª Conferencia Ministerial los miembros de la OMC no resolvieran la cuestión del almacenamiento público que permitiría a todos los países en desarrollo implementar programas de seguridad alimentaria, sin las restricciones onerosas que no son exigidas a los subsidios de los países desarrollados que distorsionan el comercio, y que no acordaron un mecanismo de salvaguardia especial viable.”
  • Flexibilidad para el desarrollo: “Las propuestas del G90 para modificar las normas vigentes de la OMC eliminarían algunas limitaciones de la OMC a las políticas nacionales en favor del desarrollo. Esto permitiría a los países en desarrollo promover las capacidades industriales, estimular la transferencia de tecnología, promover el acceso a medicamentos asequibles y salvaguardar la integración regional. Estamos profundamente decepcionados de que no se hayan concluido las propuestas del G90 que deberían haber sido aceptadas en la 11ª Conferencia Ministerial tal como se había propuesto (sin estar condicionadas a más concesiones de acceso a los mercados) y la continuación del mandato del párrafo 44 después de la 11ª Conferencia Ministerial.”

Acuerdo UE-Mercosur

Otra victoria de los movimientos sociales que luchan contra la globalización neoliberal fue la no firma de un pre acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur). Con los cambios de los gobiernos de Brasil y Argentina en los últimos años, la expectativa era que se anunciara el pre acuerdo en el cierre de la Conferencia Ministerial de la OMC. La intención ahora es que los dos bloques lo firmen en el inicio del próximo año.

“Acuerdos de este tipo con la Unión Europea han sido muy nocivos a los países latinoamericanos. Los tratados comerciales defendidos por la UE privilegian más a los intereses de las transnacionales que los de los pueblos. Y había una presión enorme de parte de los gobiernos conservadores del Mercosur para firmar un acuerdo a toda costa. Por ello la postergación de la firma del pre acuerdo fue uno aspecto positivo más para los trabajadores y trabajadoras”, explica Jocelio Drummond. 


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