Una transición justa basada en la justicia social y los derechos laborales

27 Julio 2018
La secretaria general de la ISP, Rosa Pavanelli, tomó la palabra en el Foro Político de Alto Nivel de la ONU durante el análisis del ODS 7 Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos, destacando la necesidad de emplear la investigación y la tecnología para cubrir las necesidades de los más desfavorecidos, no solo para obtener beneficios empresariales.

ODS 7 - en nombre de la Internacional de Servicios Públicos, la principal organización de trabajadores y sindicatos

En las sociedades modernas, nuestras vidas sociales y privadas dependen de unos servicios energéticos fiables y asequibles.

No obstante, más de mil millones de personas aún carecen de acceso a ellos, y muchos cientos de millones más solo poseen un acceso poco fiable e inasequible. Entre ellas, las mujeres son las más afectadas, puesto que el suministro de energía no es neutral en términos de género.

Debemos garantizar el acceso universal a la energía para el año 2030, y es preciso descarbonizar la producción de energía.

Los actuales enfoques de mercado no proporcionan la respuesta.

Hemos visto a demasiados productores de energía independientes utilizar sus contratos de compra de energía jurídicamente vinculantes para drenar el dinero de los contribuyentes y ofrecérselo a sus accionistas. El modelo de IPP-PPA ha resultado una vergüenza para muchas comunidades.

Si bien unas finanzas innovadoras y mixtas, la financiarización y la creación de más APP probablemente contentarán al sector financiero, estas propuestas no llegarán a los más necesitados.

Existen demasiados ejemplos de deficiencias en los modelos de privatización y financiarización y por eso que creemos que para alcanzar el ODS7 no podemos seguir actuando como hasta ahora.

Para mejorar el futuro de las personas y el planeta, debemos ser audaces y valientes:

Dejar los combustibles fósiles en el suelo.

Utilizar la investigación y la tecnología para cubrir las necesidades de los más desfavorecidos, no solo para obtener beneficios empresariales. Pero para ello necesitamos más que meras soluciones tecnológicas.

Necesitamos:

- Una sólida política y gobernanza públicas, que cuenten con la participación de usuarios y trabajadores para lograr un servicio público de calidad capaz de defender nuestros intereses comunes y satisfacer nuestras necesidades colectivas.

- Combatir la desigualdad del sistema fiscal mundial para que todos paguen lo que les corresponde.

- Proteger a los trabajadores y a las comunidades que sufrirán graves perturbaciones a medida que entremos en un planeta con bajas emisiones de carbono. Conseguir una transición justa basada en la justicia social y los derechos laborales.

Los servicios energéticos son demasiado importantes para dejarlos a merced del mercado.
Debemos situar a las personas por encima del lucro.

 

 

 

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