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Los trabajadores de energía de todo Brasil realizaron un paro de 24 horas en defensa de su estatal de electricidad

18 Abril 2018
16 de abril fue el Día Nacional de Lucha contra las privatizaciones y en defensa de Eletrobras, la mayor estatal latinoamericana del sector. Las movilizaciones, lideradas por la FNU, afiliada a la ISP, forman parte de la lucha iniciada hace ocho meses, cuando el gobierno de Michel Temer anunció la venta de la empresa.

La Federación Nacional de los Trabajadores en Servicios Urbanos (FNU) y el Colectivo Nacional de los Electricidad (CNE) realizaron el lunes, 16 de abril, un paro de 24 horas de trabajadores y trabajadoras del sector eléctrico brasileño.

Fue el Día Nacional de Lucha contra las privatizaciones y en defensa de las empresas del sistema Eletrobras. En todos los estados del país hubo movilizaciones, que forman parte de la batalla iniciada hace ocho meses, cuando ocurrió el anuncio de la venta de Eletrobras, la mayor estatal eléctrica de América Latina.

Desde entonces, la FNU ha luchado diariamente – en las calles, en la Justicia y en el Congreso – contra esa entrega del patrimonio nacional.

Para el vicepresidente de la FNU, Nailor Guimarães Gato, la privatización de Eletrobras significa aumentos de las tarifas, caída en la calidad de los servicios, despidos y pérdida de la soberanía nacional.

“Se trata de un problema grave no sólo para los trabajadores de energía, sino para toda la población brasileña. El aumento de la tarifa puede llegar al 30% con la privatización”, afirmó Nailor a la asesoría de prensa de la entidad.

El dirigente de la FNU subrayó que el mantenimiento del sector eléctrico bajo control del Estado no es una cuestión ideológica, sino lógica.

“Lógico es el Estado controlar un sector estratégico. Si cae en la mano de la iniciativa privada, ellos liberarán el agua del país para producir energía o van a desviar al agronegocio o 'privatizar' los ríos?”, cuestionó Gato. 

Para Denise Motta Dau, secretaria sub-regional de la ISP para el Brasil, el paro fue fundamental:

“En primer lugar, porque todo país que quiere proteger su matriz energética garantiza más del 50% del control de sus empresas de energía. Lo que no está ocurriendo en Brasil, por el contrario: el gobierno brasileño está dejando de ser el mayor accionario de Eletrobras. Podemos coger como ejemplo a Alemania, que ha fortalecido su matriz energética y tiene más del 50% del control de su empresa nacional de energía. En segundo lugar, porque defiende la calidad de los servicios de energía, el mantenimiento de las tarifas a precios asequibles, el acceso a la tarifa social y la ampliación del acceso a la energía por todo Brasil”, dice.

“Es por eso que muchos países del mundo están empezando a reestatizar y remunicipalizar sus servicios de energía. Porque la privatización no funcionó. Brasil está a contramano: debería ampliar el control accionario estatal de Eletrobras, no entregar a empresas transnacionales, que tienen intereses privados y no colectivos. Lo que está en juego es la garantía de la soberanía nacional y la calidad y acceso a los servicios de energía y luz en nuestro país”, completa.

De acuerdo con la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), la venta de Eletrobras resultará en un aumento inicial en la tarifa de energía del 16,7% como mínimo. Algunos expertos señalan reajustes superiores al 70%.

Otro impacto es el recorte en la tarifa social que garantiza descuentos en la cuenta de energía para personas de bajos ingresos y beneficia más de 8 millones de hogares brasileños y será extinta con base en la propuesta de la nota técnica nº 5 proveniente de la consulta pública nº 33, que cambia el marco regulatorio del sector eléctrico. Según datos de Aneel, del total, el 56% de los favorecidos por el programa están en el Noreste - región más pobre - y el 24% en el Sureste - región más rica.

Eletrobras, responsable por más de la mitad de la energía eléctrica consumida en el país, controla a 47 hidroeléctricas, 114 termoeléctricas (energía generada a partir de la quema de carbón, gas o aceite), 69 eólicas y distribuidoras de energía de seis estados: Acre, Alagoas, Amazonas, Piauí, Rondônia y Roraima. Están entre los estados con menores IDH del país Piauí, Alagoas y Acre.

(con informaciones de la asesoría de prensa de la FNU)

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