El 1 de mayo [y no únicamente] olviden a las élites: ¡Demos a conocer las historias de lxs trabajadorxs!

30 Abril 2018

One Day | Un Jour | Un Día - Series Trailer

La ISP lanza una serie de cortometrajes que presenta 16 historias, de nueve países –Filipinas, Japón, Indonesia, Italia, EE.UU., Chad, Líbano, Guatemala y Brasil - para dar a conocer la labor de los funcionarios públicos en todo el mundo.

Por Rosa Pavanelli*

Una de las consecuencias de las crisis políticas de los últimos años es la pérdida generalizada de la confianza de la gente en las élites. Mientras las noticias continúan enfocando una y otra vez los escándalos de los famosos y sus 15 minutos de fama y ninguneando las historias reales de la gente trabajadora, es difícil imaginar que la situación pueda cambiar.

Los principales medios de comunicación suelen presentar a los trabajadores y a los sindicatos como obstáculos para el progreso, o como "antitodo". Puede que esto se deba a nuestra oposición desde hace años a la globalización neoliberal, a la congelación salarial y a las crecientes desigualdades que han traído consigo.

Sin embargo, esta miopía mediática ignora los logros y victorias cotidianas de la clase trabajadora. Puede que una huelga llegue a ser noticia, pero difícilmente aparecerá la noticia de una enfermera o un bombero salvando una vida o de un maestro logrando que un estudiante difícil dé un salto adelante.

La legitimidad de los sindicatos proviene de una sola fuente: nuestros miembros –los trabajadores y trabajadoras– cuyos intereses nos encomiendan defender. Nuestro trabajo consiste en impedir que sus voces sigan excluidas de la conversación.

Por eso, la Internacional de Servicios Públicos (ISP) ha elegido el 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores,para estrenar One Day (Un día): una serie de cortometrajes sobre el mundo del trabajo, que presenta los extraordinarios logros que consiguen a diario los trabajadores y trabajadoras del sector público en todo el mundo.

Se muestran 16 historias, de nueve países –Filipinas, Japón, Indonesia, Italia, EE.UU., Chad, Líbano, Guatemala y Brasil–, en las que podemos ver como se lucha desde la primera línea contra la privatización, la austeridad y el neoliberalismo, las campañas a favor de los derechos sindicales, la preparación frente a catástrofes y el acceso a servicios públicos de calidad. [Ver el trailer, aquí].

Aunque sus historias puedan ser diferentes, el objetivo de estos trabajadores y trabajadoras públicos es el mismo: hacer que sus comunidades sean mejores para todos, no sólo para unos pocos. Conoceremos, por ejemplo, al Dr Younous en el Chad, que lucha por la vida de sus pacientes y contra la dictadura. También a Reina Aoki, que lucha en Japón contra los incendios y por su derecho a sindicalizarse. También nos presentan a Georges, en el Líbano, que lucha por llevar agua a su comunidad y por los derechos de los refugiados locales.

Se trata de testimonios de los que rara vez se hacen eco los medios de comunicación y que, con toda seguridad, no saldrán en las noticias de la noche. Por eso es imperativo difundirlas.

Depende de nosotros entregar el megáfono a los trabajadores y trabajadoras del sector público, de todo el mundo, sobre todo cuando para nadie es un secreto que son blanco de constantes ataques.

Como en Turquía, donde más de 152.000 funcionarios fueron despedidos en tan solo 18 meses, en virtud de la legislación sobre terrorismo. Una situación que obligó, por ejemplo, a Lami Özgen, Copresidente de la confederación nacional KESK entre 2011 y 2017, a abandonar el país tras haber sido condenado a prisión por sus actividades sindicales.

O en Argelia, cuyo Gobierno sigue negando la condición jurídica a los sindicatos independientes, sobre todo a las afiliadas de la ISP CGATA y SNATEGS.

O en Zimbabue, donde hace apenas unos días, el Gobierno ordenó el despido de 16.000 enfermeras por secundar una huelga legítima, que afectó directamente a los miembros de la Asociación de Enfermeras de Zimbabue (ZINA), afiliada a la ISP.

Y no se trata sólo de cambiar la imagen que difunden los medios de comunicación. Compartiendo estas historias podemos fomentar la solidaridad, mostrar que trabajadores como Georges, Reina y Younous comparten las mismas luchas y celebran las mismas victorias. Podemos presentar una visión positiva y humana del activismo sindical, basada en nuestros militantes de base.

Cuanto más se esfuercen las élites y los expertos en ‘explicar’ a la gente de la clase trabajadora por qué las cosas son como son, menos les escucharán. Es hora de hacer hueco para que los trabajadores y las trabajadoras cuenten su historia.


* Rosa Pavanelli es Secretaria General de la Internacional de Servicios Públicos y Presidenta del Consejo de Global Unions.

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