Día Mundial de los Refugiados: los países ricos deben asumir su parte de responsabilidad

20 Junio 2018
Imagine que, prácticamente de la noche a la mañana, su país tuviera que absorber a un número de refugiados equivalente al 40% de su propia población. ¿Cómo proporcionaría alojamiento, agua, electricidad, salud, empleo o escuelas a todas esas personas? ¿Qué haría para reducir al máximo las crecientes tensiones entre la población local y los recién llegados, teniendo en cuenta que muchas personas del primer grupo también tienen dificultades para obtener estos servicios básicos?

Es la situación que se vive en el Líbano. Desde que estalló la guerra siria en 2011, el país ha recibido a más de 2 millones de refugiados y su población ha crecido de 6 millones de personas a más de 8 millones.

También es la realidad de muchos países en desarrollo que actualmente acogen al 84% de los refugiados del mundo, mientras que los países ricos han aceptado pocos: Reino Unido, 10.000; Francia, 12.000; Suiza, 13.000; Canadá, 60.000; Alemania, 600.000.

Como Rosa Pavanelli, Secretaria General de la Internacional de los Servicios Públicos, señala con motivo del Día Mundial de los Refugiados:

“Los países en desarrollo que acogen a los refugiados no pueden hacerlo solos. Necesitan el apoyo de la comunidad internacional. Sin embargo, los países ricos también deben asumir su responsabilidad de recibir a refugiados, en lugar de cerrar sus fronteras o, lo que es peor, externalizar sus fronteras para mantener a los refugiados fuera”.

A esta situación ya dramática se suma el hecho de que más de la mitad de los refugiados y las personas desplazadas son mujeres y niños y los “servicios para refugiados” están siendo utilizados por las empresas y ONG como otro mercado del que obtener beneficios a través de la privatización y la externalización.

“Tenemos que alejarnos de la segregación, los servicios paralelos y los campamentos a los que se enfrentan los refugiados y promover la inversión pública. Y para ello, la financiación de los servicios públicos es clave. Permitir que los refugiados accedan a los servicios públicos, garantizando al mismo tiempo que las comunidades anfitrionas disfrutan de servicios reforzados y con los recursos adecuados, es vital para fomentar la integración y la inclusión”, continúa Pavanelli.

Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre Refugiados

Para abordar y aliviar esta situación, los Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptarán este año un Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre Refugiados, el cual contiene el Marco de Respuesta Integral para los Refugiados, conforme a la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes 2016, y un Programa de Acción.

El Pacto traza el plan para una respuesta mundial para proteger y asistir a los refugiados y apoyar a los países y las comunidades que los acogen.

“El Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre Refugiados es una oportunidad para remediar la situación. Con el aumento continuo del desplazamiento humano forzoso debido a los conflictos, exacerbado por el desplazamiento forzoso relacionado con el cambio climático, el Pacto Mundial pondrá a prueba nuestra humanidad y solidaridad a la hora de responder a la difícil situación de los refugiados en todo el mundo”, concluye Pavanelli.

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