 |
La ISP y los servicios de salud
Los servicios de salud (y los servicios
sociales que los acompañan) deben servir a la población,
cooperando con individuos y comunidades. Esto quiere decir que, dentro
de los límites de los recursos de financiación escogidos
democráticamente, los servicios de salud deben servir a las
necesidades de la gente, no de empresas privadas de salud. El principio
de ayudar a la gente a que se ayude a sí misma es esencial: es
mejor prevenir que curar. El personal de salud y el de servicios
sociales fracasarán, a menos que trabajen basándose en esos
principios.
El trabajo de la ISP en lo tocante a servicios de salud se basa en los
principios de la OMS:
- la salud es bienestar
completo físico, mental y social, y no sólo ausencia de
enfermedad;
- el disfrute del más alto
nivel posible de salud es un derecho de todo ser humano, sin
distinción de raza, religión, credo político ni
condición económica o social.
Los servicios de salud deben
ser amplios, gratuitos en su prestación y financiados o
proporcionados públicamente. La sociedad tiene que garantizarles a
las personas trabajadoras y a sus familias la atención adecuada y
el mantenimiento de sus ingresos en caso de enfermedad, accidente o
discapacidad. Son esenciales los servicios de salud ocupacionales para
proteger a las personas trabajadoras y sus comunidades en los lugares de
trabajo y en su entorno.
La ISP se propone mejorar y proteger los servicios existentes; sin
embargo, no estamos dispuestos a defender lo indefendible: si un
servicio se presta mal y no es favorable a los usuarios y usuarias,
queremos que se rediseñe. Pero hay formas de hacerlo que los
sindicatos pueden apoyar y de las cuales se pueden beneficiar los
usuarios y usuarias, el personal y la administración.
Nos oponemos a las medidas gubernamentales y otras de reducir el nivel y
la accesibilidad de los servicios de salud. Esa oposición incluye
la elaboración de estrategias sindicales para combatir la
privatización, la cesión administrativa de contratos y la
comercialización de esos servicios. También luchamos por el
mejoramiento de las condiciones de trabajo y vida del personal de
servicios sociales y de salud y por la creación, el desarrollo y el
libre funcionamiento de sus sindicatos. Consideramos que los
trabajadores y trabajadoras que pueden negociar colectivamente sobre su
vida laboral y condiciones de trabajo ejecutan mejor sus labores y
prestan mejor los servicios, y con frecuencia además ahorran
dinero.
Todo esto es imposible sin la paz, alimentos e ingresos adecuados,
vivienda digna, agua sin riesgos para la salud, servicios sanitarios, un
entorno sostenible y un empleo satisfactorio: así son los
verdaderos servicios sociales y de salud que sustentan la dignidad
humana y la independencia. La ISP tiene políticas muy
explícitas en materia de abuso de estupefacientes y del alcohol,
atención a los ancianos, igualdad de oportunidades en el sistema de
salud, etc. Ellas pueden ser esenciales, y por lo tanto incorporamos las
cuestiones relativas a la salud a programas de acción sindical
más amplios que los trabajadores y trabajadoras pueden poner en
práctica.
Para mayores detalles acerca de nuestro trabajo y política en
cuanto a servicios sociales y de salud y cuestiones conexas, remitimos a
nuestras Publicaciones.
|
 |